Preguntas frecuentes: Las preguntas que más me hacen en consulta
Aquí están todas juntas, ordenadas por prueba, por tratamiento y por motivo de consulta, para que puedas leerlas antes de venir y llegar con las dudas ya concretadas.
Cada bloque enlaza con la página completa de su tema. Nada de esto sustituye a una valoración: sirve para saber de qué estamos hablando.
96 preguntas respondidas
Diagnóstico
Pruebas para entender el origen de tus síntomas antes de decidir nada.
Ecografía ginecológica
Nunca he tenido relaciones y me da reparo la ecografía transvaginal. ¿Hay otra forma?
Sí. La vía transvaginal es la que da la imagen más precisa, pero no es la única: la ecografía también se puede hacer por vía abdominal cuando es preferible para ti. Dímelo antes de empezar y lo decidimos juntas.
¿Sirve la ecografía para saber si tengo endometriosis?
Puede mostrar signos de endometriosis o de adenomiosis, y es una de las piezas del diagnóstico, pero no la única: este se apoya en tu historia, en la exploración y en una ecografía experta, y a veces en una resonancia. Si los síntomas apuntan a endometriosis y la ecografía no es concluyente, hay otras pruebas que suman información.
Llevo un DIU. ¿Se puede comprobar con la ecografía que sigue bien colocado?
Sí: la ecografía permite comprobar la posición del DIU, además de valorar el útero, el endometrio y los ovarios. Como se hace en la misma visita, esa duda se resuelve sin tener que citarte otro día.
Colposcopia y biopsia cervical
Me han pedido una colposcopia. ¿Significa que tengo algo malo?
No. Es la prueba que se hace cuando la citología o el test de VPH aconsejan mirar el cuello del útero más de cerca, y sirve precisamente para eso: ver con aumento si hay alguna zona que merezca atención y poder decidir con datos en lugar de con suposiciones.
¿Me van a hacer una biopsia seguro?
No siempre. La biopsia se toma solo si al mirar con aumento aparece una zona que hay que estudiar; en ese caso la tomo en la misma visita, para no hacerte volver otro día.
Cuando llegue el resultado, ¿qué viene después?
El resultado es lo que permite decidir el siguiente paso: si basta con vigilar y revisarte cada cierto tiempo o si hace falta tratar la lesión. Te explico lo que se ha visto y las opciones que hay antes de decidir nada.
Citología y tipaje del virus del papiloma humano (VPH)
Me ha salido el VPH positivo. ¿Qué significa exactamente?
Que el virus está ahí en este momento. La mayoría de las mujeres se infectan por el VPH alguna vez en la vida y casi todas lo eliminan solas; lo que de verdad importa es si la infección persiste con el tiempo y de qué tipo de virus se trata.
Si ya sé que es positivo, ¿para qué sirve saber el genotipo?
Porque no todos los tipos de VPH se comportan igual. El tipaje identifica los genotipos de alto riesgo y, junto con la citología, es lo que marca cada cuánto conviene revisarte.
¿Qué tiene que ver la flora vaginal con el VPH?
Un ecosistema vaginal equilibrado forma parte de la defensa del cuerpo frente al virus, así que cuidar tu microbiota es parte del plan y no un añadido. Cuando hace falta, la estudio con el análisis del microbioma vaginal.
Estudio del microbioma vaginal y endometrial
¿En qué se diferencia esto de un cultivo de los de siempre?
Contestan a preguntas distintas y muchas veces se hacen juntos. El estudio del microbioma es un análisis genético que mide el equilibrio del ecosistema: los lactobacilos, las bacterias asociadas a vaginosis, el sobrecrecimiento de cándida y las principales infecciones de transmisión sexual. El cultivo identifica el microorganismo y, con el antibiograma o el fungigrama, indica qué tratamiento va a funcionar.
¿Hace falta estudiar también el endometrio?
No en todos los casos. El estudio endometrial se hace con una pequeña muestra del interior del útero y busca sobre todo una endometritis crónica, así que tiene sentido cuando hay infecciones que vuelven, síntomas que no se explican o dificultades para conseguir un embarazo.
Me han dicho muchas veces que tengo hongos. ¿Esto sirve para eso?
Sí: el estudio muestra si hay sobrecrecimiento de cándida y, con el cultivo y el fungigrama, de qué especie se trata y qué antifúngico le corresponde. Es el primer paso cuando la candidiasis vuelve una y otra vez, porque además hay cuadros que se le parecen mucho y no son cándida.
Cultivos y pruebas microbiológicas
Ya me han hecho análisis y salió todo bien. ¿Por qué repetir los cultivos?
Porque, además de las infecciones de transmisión sexual, busco infecciones de bajo grado: las que apenas dan síntomas y por eso pasan desapercibidas. Se identifican con una toma del cuello del útero, de la vagina o de la orina.
¿Qué tienen que ver unos cultivos con el síndrome premenstrual?
Una inflamación o una infección crónica del cuello del útero y del tracto genital puede ser la fuente de mediadores inflamatorios que empeoran cada ciclo. Encontrarla permite tratar el origen y no solo los síntomas, y por eso los cultivos son una pieza central de mi forma de estudiar el SPM.
¿Para qué sirve el antibiograma?
Para elegir un tratamiento dirigido en lugar de uno genérico: indica a qué antibiótico responde la bacteria que se ha encontrado. El fungigrama hace lo mismo con los hongos.
Perfil de citoquinas en endometriosis
¿Este análisis me dice si tengo endometriosis?
Por sí solo, no. Mide en sangre marcadores de inflamación y aporta una pista más cuando los síntomas apuntan a endometriosis, pero no confirma el diagnóstico ni decide nada por su cuenta: lo interpreto junto al resto de tu historia.
Los síntomas apuntan a endometriosis, pero la ecografía no ha visto nada. ¿Es posible?
Sí, ocurre: la endometriosis tarda demasiado en diagnosticarse y no siempre se ve en una primera imagen. Cuando la ecografía no es concluyente, el perfil de citoquinas suma información, igual que la exploración, tu historia y, a veces, una resonancia.
¿Sustituye a la ecografía?
No, se añade a ella. La endometriosis es, sobre todo, una enfermedad inflamatoria, y medir la inflamación aporta una mirada distinta de la que da la imagen; ninguna de las dos sustituye a la exploración.
Test prenatal no invasivo (NIPT)
Si el resultado sale alterado, ¿ya es seguro que mi bebé tiene esa alteración?
No. Es una prueba de cribado muy fiable, pero no diagnóstica: lo que da es una estimación del riesgo. Si el resultado sale alterado, se confirma con una prueba invasiva antes de tomar ninguna decisión, y te explico con calma qué significa en cada paso.
¿Por qué se llama «no invasivo»?
Porque se hace con una analítica de sangre de la madre, sin tocar el útero. Desde la semana 10 de embarazo, la sangre materna contiene fragmentos de ADN de la placenta, y es ese ADN el que se analiza.
¿Detecta cualquier enfermedad del bebé?
No. Estima el riesgo de las principales alteraciones cromosómicas —las trisomías 21, 18 y 13, entre otras—, no de cualquier enfermedad. Es un cribado concreto, no un estudio genético completo.
Estudio de trombofilias
Mi madre tuvo una trombosis. ¿Me lo tengo que hacer yo?
Puede tener sentido: los antecedentes familiares o personales de trombosis son una de las situaciones en las que valoro este estudio. No es una prueba para todo el mundo, así que miramos juntas si en tu caso aporta información útil.
¿Por qué me lo planteas antes de empezar un tratamiento hormonal?
Porque el resultado puede influir en qué tratamiento hormonal es adecuado para ti. Es una de las situaciones concretas en las que el estudio aporta información antes de elegir, no después.
He tenido pérdidas gestacionales. ¿Esto las explica?
En algunas pérdidas gestacionales el estudio de trombofilias aporta información, pero no es la explicación de todos los casos ni la única prueba que valoro. Se interpreta dentro del conjunto de tu historia.
Estudio genético de la celiaquía (HLA-DQ2 y HLA-DQ8)
Me ha salido positivo. ¿Soy celíaca?
No. Los genes HLA-DQ2 y HLA-DQ8 los porta una parte importante de la población y la mayoría nunca desarrolla la enfermedad. Si el resultado es positivo y hay sospecha, el diagnóstico se completa con anticuerpos en sangre y, cuando hace falta, con el especialista de digestivo.
Y si sale negativo, ¿de qué me ha servido?
Para descartar. Casi todas las personas celíacas tienen alguno de esos dos genes, así que, si tú no los tienes, la celiaquía es muy improbable y se puede seguir buscando la causa por otro camino.
¿Qué tiene que ver la celiaquía con la ginecología?
Es un dato útil cuando hay una anemia o un déficit de hierro que no se explican, abortos de repetición, dificultad para quedarte embarazada o molestias digestivas. Son motivos frecuentes en una consulta de ginecología, y conviene no dejar esa puerta sin mirar.
Estudio de estrés oxidativo
¿Este análisis diagnostica alguna enfermedad?
No por sí solo. Mide el equilibrio entre el daño oxidativo y tu capacidad antioxidante, que es un dato de contexto: sirve para orientar el plan, no para poner un diagnóstico.
¿En qué cambia mi tratamiento el resultado?
Ayuda a afinar la alimentación, el estilo de vida y los suplementos dentro del enfoque integrativo. Y como se puede repetir más adelante, también sirve para comprobar si el plan está funcionando en lugar de ir a ciegas.
¿Por qué me lo propones si lo que tengo es endometriosis o SPM?
Porque el estrés oxidativo acompaña a muchos procesos inflamatorios crónicos, como la endometriosis, el síndrome premenstrual o algunas dificultades de fertilidad. Medirlo da una idea de esa parte del problema, que es justo la que se trabaja con la alimentación y el estilo de vida.
Estudio microbiológico de la pareja
Mi pareja no tiene ningún síntoma. ¿Aun así tiene que estudiarse?
Puede hacer falta. Hay infecciones de bajo grado que apenas dan síntomas, y si solo se trata a una de las dos personas la reinfección vuelve al poco tiempo.
¿Qué pruebas se le hacen?
Cultivos y pruebas de infecciones de transmisión sexual y, en los hombres, la valoración de una posible prostatitis.
Llevo meses con infecciones que vuelven cada poco. ¿Por dónde se empieza?
Por saber exactamente qué hay: un estudio del microbioma y un cultivo con antibiograma o fungigrama, que identifican el microorganismo y el tratamiento que le corresponde. Si aun así vuelve, ahí es donde tiene sentido estudiar también a tu pareja.
Tratamientos y técnicas
Lo que puedo hacer en consulta, siempre dentro de un plan pensado para ti.
Crioterapia cervical
¿Es una operación? ¿Tengo que ir a un quirófano?
No. Se hace en la propia consulta: se aplica una sonda muy fría sobre el cuello del útero durante unos minutos, para destruir el tejido alterado y dejar que se regenere uno sano.
¿Qué es normal notar los días siguientes?
Lo habitual es un flujo acuoso durante unos días. Si notas algo con lo que no contabas, mejor consultarlo que quedarte con la duda.
¿Se le puede hacer a cualquier lesión del cuello del útero?
No. Está indicada en lesiones concretas, y antes hay que estudiarlas bien con una colposcopia. Primero se sabe qué hay y después se decide si la crioterapia es lo que corresponde.
Tratamiento de condilomas y moluscos contagiosos
Si me quitáis las verrugas, ¿me he curado del virus?
Son dos cosas distintas: el tratamiento retira las lesiones, y el virus del papiloma es otra historia. Por eso, además de eliminarlas, revisamos tu situación frente al VPH y qué puedes hacer para reducir la posibilidad de que reaparezcan.
¿Con qué se van a tratar?
Depende de su tamaño y de dónde estén. En consulta utilizo técnicas locales como la crioterapia o el láser, y en otros casos tratamientos tópicos; te explico cuál corresponde en tu caso antes de empezar.
¿Los moluscos son lo mismo que los condilomas?
No. Los condilomas los produce el virus del papiloma humano, y los moluscos contagiosos, otro virus de la piel. A simple vista pueden confundirse, y conviene distinguirlos antes de tratar.
Láser vaginal de diodo
¿Por qué no me lo propones directamente?
Porque no es la primera opción para todas. En la sequedad y la atrofia de la menopausia se empieza por lo básico —hidratantes y lubricantes, y estrógenos locales cuando están indicados— y el láser se valora cuando eso no ha sido suficiente o no es adecuado para ti.
¿Duele?
Suele ser más molesto que doloroso. Se hace en consulta y en pocas sesiones; cuántas hacen falta depende de tu caso y lo concretamos en la valoración.
¿Me va a servir para los escapes de orina?
En la incontinencia de esfuerzo leve o moderada el láser puede sumarse al tratamiento, pero no lo sustituye: la base sigue siendo el trabajo del suelo pélvico, bien aprendido. Y si tu caso necesita otra solución, te lo diré con claridad.
Ozonoterapia ginecológica
¿El ozono sustituye a los antibióticos?
No. Es un complemento, con acción antimicrobiana y antiinflamatoria local: forma parte de un plan más amplio y nunca sustituye a un tratamiento que tu caso necesite. Lo que sí busco con él, en algunas situaciones, es poder reducir el uso de antibióticos o antifúngicos.
Llevo años con infecciones que vuelven. ¿Esto es para mí?
Las infecciones de repetición son una de las situaciones en las que lo utilizo, pero no es el punto de partida. Primero hay que saber qué hay: el estudio del microbioma y los cultivos con antibiograma o fungigrama dicen qué microorganismo tienes y qué tratamiento le corresponde.
¿En qué otros casos lo utilizas?
En las inflamaciones crónicas del cuello del útero o del endometrio, siempre como parte del plan y después de haber estudiado de dónde vienen.
Ácido hialurónico en la zona íntima (DESIRIAL®)
¿Esto es un tratamiento estético?
Lo que trato con él son molestias. Con los años o después de la menopausia, los labios mayores y la entrada de la vagina pierden volumen e hidratación, y eso puede causar incomodidad y roce en las relaciones; el objetivo de la infiltración es devolver esa hidratación y el confort. La indicación se valora en consulta, caso por caso.
¿Dura para siempre?
No. El ácido hialurónico es una sustancia que el cuerpo ya produce, y el que se infiltra se va reabsorbiendo con el tiempo: sus efectos son temporales.
¿Duele?
Se infiltra con anestesia local, en la consulta.
¿Qué diferencia hay con el láser vaginal?
Actúan en sitios distintos. El láser estimula la mucosa de la vagina para que produzca colágeno y mejore su riego; el ácido hialurónico se infiltra en los labios mayores y en la entrada de la vagina para devolver volumen e hidratación. A veces se plantean para lo mismo, como la sequedad de la menopausia, y cuál conviene en tu caso se decide después de explorarte.
Radiofrecuencia y tecarterapia del suelo pélvico (CAPENERGY®)
¿Qué se nota durante la sesión?
Un calor profundo, generado de forma controlada: el equipo lleva control de temperatura. Se aplica con una sonda vaginal o rectal, o por vía externa, según lo que convenga en tu caso.
¿Sustituye a la fisioterapia de suelo pélvico?
No. Casi siempre la utilizo junto a ella: la tecarterapia relaja la musculatura, mejora la circulación y estimula la reparación de los tejidos, y el trabajo de suelo pélvico es el que consolida eso.
Tengo vaginismo y no tolero una sonda. ¿Puedo hacérmela igual?
El vaginismo es una de las situaciones en las que utilizo la tecarterapia, y el equipo también se aplica por vía externa. El plan se adapta a lo que toleras, sin forzar nada.
Incontinencia urinaria: láser vaginal y entrenamiento del suelo pélvico
Hago ejercicios de suelo pélvico y no noto mejoría. ¿Qué falla?
Muchas veces, que no se están activando los músculos correctos: no es nada fácil notarlo por una misma. La electroestimulación con biofeedback sirve precisamente para eso, para enseñarte a activarlos, y concentra el trabajo en pocas sesiones.
¿El láser me lo resuelve sin tener que hacer ejercicios?
No. La base son los ejercicios de suelo pélvico bien aprendidos; en la incontinencia de esfuerzo leve o moderada el láser vaginal puede sumarse, pero como refuerzo, no en su lugar.
¿Y si en mi caso esto no es suficiente?
Entonces te lo diré con claridad. No todas las incontinencias se resuelven en la consulta, y saber cuándo hace falta otra solución también forma parte de la valoración.
Terapia neuroadaptativa (TNA)
¿Sustituye a mi tratamiento?
No. La utilizo como terapia complementaria, dentro de un plan integral, sobre todo en el dolor pélvico crónico, la vejiga hiperactiva y los síntomas que empeoran con el estrés.
¿Qué se siente durante la sesión?
Se aplica sobre la piel con un dispositivo no invasivo que emite impulsos electromagnéticos breves, parecidos a las señales del propio sistema nervioso. No duele y se hace en consulta.
Mis síntomas empeoran cuando estoy estresada. ¿Eso quiere decir que son «de los nervios»?
No. Quiere decir que está implicado el sistema nervioso autónomo, el que regula sin que te des cuenta el dolor, la vejiga y la respuesta al estrés. Cuando uno de sus dos lados domina durante meses, el cuerpo lo nota en forma de dolor, urgencia, tensión o cansancio, y eso no hace que los síntomas sean imaginarios.
Biofotoestimulación (fotobiomodulación)
¿Es un láser de los que queman?
No. Es luz LED o láser de baja intensidad: sin calor y sin cortar ni quemar. Es indolora y no necesita recuperación.
¿En qué se diferencia del láser vaginal de diodo?
En lo que hacen y en cómo se toleran. El láser de diodo estimula la mucosa vaginal para que produzca colágeno y mejore su riego, y suele ser más molesto que doloroso; la biofotoestimulación utiliza luz de baja intensidad, sin calor, para estimular la actividad de las células y la circulación de la zona.
¿Está demostrado que funciona?
Es una terapia complementaria cuyas aplicaciones en ginecología se siguen estudiando, y prefiero decírtelo tal cual. Por eso la combino con el resto de tu tratamiento, dentro de un plan integral, y nunca en lugar de lo que tu caso necesite.
Terapia de biorresonancia (equipo MORA®)
¿Tiene respaldo científico?
Es una terapia complementaria con respaldo científico todavía limitado, y prefiero decirlo claro. No sustituye a un diagnóstico ni a un tratamiento que tu caso necesite: se suma a tu plan, no lo reemplaza.
¿Qué se hace en una sesión?
El equipo MORA recoge, a través de electrodos en las manos y los pies, las oscilaciones electromagnéticas de tu organismo y te las devuelve filtradas y moduladas. No aplica corrientes externas, y la sesión es tranquila e indolora.
¿Sirve para saber a qué alimentos soy intolerante?
No la utilizo como prueba diagnóstica. La empleo como apoyo dentro del plan cuando ya sabemos que influyen la inflamación, las intolerancias alimentarias, la candidiasis de repetición o el estrés; el diagnóstico se hace con las pruebas que corresponden a cada cosa.
Áreas de consulta
Los motivos por los que más mujeres llegan a mi consulta, y cómo los abordo.
Síndrome premenstrual y trastorno disfórico premenstrual (SPM y TDPM)
¿Cómo puedo saber si lo mío es SPM o TDPM y no otra cosa?
Lo que más orienta es el patrón: los síntomas aparecen en los días previos a la regla y mejoran cuando llega. Por eso ayuda tanto anotar un calendario de síntomas durante dos o tres ciclos y hacer el test de autoevaluación antes de venir. El test no es un diagnóstico: mide cómo te afecta y nos sirve de punto de partida para comparar más adelante.
No tengo síntomas de infección. ¿Para qué me haces cultivos?
Porque las infecciones y las inflamaciones de bajo grado apenas dan síntomas locales: se notan en cómo te encuentras cada ciclo, no en un flujo o un picor. Explorar con cuidado el cuello del útero y hacer cultivos es lo que permite encontrar esa fuente de inflamación, si está.
Ya he probado tratamientos hormonales y no me han servido. ¿Qué se hace distinto aquí?
Los tratamientos que se limitan a suprimir las hormonas a menudo no bastan, y ese es justo el punto de partida del enfoque del Dr. Lolas: buscar la fuente de inflamación y tratarla, además de cuidar la alimentación, la microbiota, el descanso y el estrés. Lo que encontremos en tu caso es lo que marca el tratamiento.
¿Cuánto dura el tratamiento?
No hay un plazo igual para todas: el tratamiento, su intensidad y su duración dependen de lo que encontremos. Revisamos juntas cómo evolucionan los síntomas en los ciclos siguientes y vamos ajustando el plan.
Endometriosis y adenomiosis
¿Hay que operarse para saber si tengo endometriosis?
No es el primer paso. El diagnóstico se apoya en tu historia, en la exploración y en una ecografía experta, y a veces en una resonancia. La cirugía, con un equipo experto, es una de las opciones de tratamiento cuando hace falta, no la forma de empezar a mirar.
Me hicieron una ecografía y no se vio nada, pero el dolor sigue. ¿Puedo tener endometriosis igual?
Es posible: la endometriosis tarda demasiado en diagnosticarse y no siempre se ve en una primera imagen. Una regla que duele tanto que te obliga a parar merece que se siga mirando, con la exploración, una ecografía experta y, cuando aportan, el perfil de citoquinas o una resonancia.
¿Tengo que tomar hormonas sí o sí?
No necesariamente. El tratamiento hormonal es una de las piezas y se plantea cuando conviene; las otras son el control del dolor y de la inflamación, la alimentación, la fisioterapia y, si hace falta, la cirugía. El orden depende de tus síntomas y de tu momento vital.
Quiero quedarme embarazada. ¿Eso cambia algo?
Conviene decirlo desde el principio, porque cambia el orden de las decisiones. La endometriosis puede dificultar el embarazo, y es uno de los factores que reviso en la consulta preconcepcional, junto con las infecciones del tracto genital, los miomas, los pólipos o las malformaciones del útero.
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
En la ecografía me han visto muchos folículos. ¿Eso ya es SOP?
No. La imagen es solo una parte: el diagnóstico se hace con los criterios internacionales y después de descartar otras causas que dan síntomas parecidos. Unos ovarios con muchos folículos, por sí solos, no bastan.
¿Qué pinta la insulina en un problema de ovarios?
El SOP no es solo ginecológico: la resistencia a la insulina forma parte del cuadro, igual que las reglas irregulares, el acné o el exceso de vello. Por eso el abordaje empieza por la alimentación, el ejercicio y el sueño, y no por un fármaco.
Tengo SOP y quiero quedarme embarazada. ¿Cambia el tratamiento?
Sí. El SOP puede dificultar la ovulación, así que tus planes de embarazo son una de las primeras cosas que te pregunto: lo que se añada después —suplementos o fármacos— depende de tus síntomas y de si buscas el embarazo ahora o más adelante.
Miomas uterinos
Me han encontrado un mioma. ¿Hay que quitarlo?
No necesariamente. La mayoría de los miomas no dan síntomas y muchas veces solo hay que vigilarlos. Las opciones van de la vigilancia a la cirugía, y se eligen por los síntomas que tengas, no por el hallazgo en sí.
Tengo un mioma y reglas muy abundantes. ¿Es cosa del mioma?
Hay que confirmarlo. Antes de dar por hecho que el responsable es el mioma, descarto que haya otra causa conviviendo con él, como la adenomiosis o los pólipos: si se trata lo que no toca, los síntomas siguen ahí.
Mientras tanto, ¿se puede hacer algo?
Sí. Además del mioma, reviso factores asociados como el déficit de hierro o el de vitamina D, que importan especialmente cuando hay reglas abundantes y anemia.
Menopausia y síndrome genitourinario
¿El tratamiento hormonal es peligroso?
No es una pregunta que se pueda contestar en general, sino en tu caso: el tratamiento hormonal se plantea cuando está indicado y es seguro para ti, valorando tu historia y tus antecedentes. En algunas situaciones, además, conviene hacer antes un estudio de trombofilias.
Solo tengo sequedad. ¿Tengo que tomar hormonas para eso?
No es el primer escalón. Se empieza por los hidratantes y lubricantes y por los estrógenos locales, y cuando hacen falta están las técnicas que utilizo en consulta: el láser, el ácido hialurónico o la radiofrecuencia.
Desde la menopausia se me escapa la orina. ¿Eso también tiene tratamiento?
Sí, y no hay que darlo por inevitable. La base es el entrenamiento del suelo pélvico, con electroestimulación y biofeedback para aprender a activar los músculos correctos, y en la incontinencia de esfuerzo leve o moderada puede sumarse el láser vaginal.
Dolor pélvico crónico
Me han hecho pruebas y me dicen que no tengo nada. ¿Y entonces este dolor?
Que no se haya encontrado todavía no significa que no esté. Detrás de un dolor pélvico que dura meses puede haber endometriosis, inflamación crónica del cuello del útero o del endometrio, dolor miofascial del suelo pélvico, atrapamiento de nervios, cistitis intersticial o problemas digestivos, y a menudo varias causas a la vez.
¿Qué puedo llevar preparado a la primera consulta?
Un registro del dolor: cuándo aparece, cuánto dura, qué lo empeora y cómo cambia a lo largo del ciclo. Parece poca cosa y es de lo que más ayuda a orientar el estudio.
¿Me vas a mandar a varios profesionales?
Es posible, y no es mala señal: el tratamiento del dolor pélvico crónico es multidisciplinar y se adapta a lo que encontremos. La fisioterapia de suelo pélvico, por ejemplo, es una pieza habitual del plan.
Candidiasis vulvovaginal de repetición
Llevo años poniéndome óvulos y siempre vuelve. ¿Por qué?
Antes de repetir tratamiento hay que confirmar dos cosas: que de verdad es cándida y de qué especie se trata. Eso se ve con el estudio del microbioma y un cultivo con fungigrama, que indica qué antifúngico le corresponde. Y conviene recordar que hay cuadros que se parecen mucho a una candidiasis y no lo son.
¿Por qué me hablas de alimentación y de intestino si el problema es vaginal?
Porque el plan no es solo el antifúngico: incluye cambios en la higiene y en la alimentación, el cuidado de la microbiota intestinal y vaginal y el apoyo frente al estrés. No es un añadido; forma parte del tratamiento.
¿Tiene que mirarse también mi pareja?
Cuando las infecciones genitales se repiten, estudiar a la pareja evita el ir y venir de reinfecciones, y en los hombres se valora además una posible prostatitis. Si es tu caso, lo planteamos.
Disfunción sexual de causa orgánica
Me han dicho que lo mío es psicológico. ¿Lo es?
La sexualidad es cuerpo y emoción a la vez, así que esa pregunta rara vez tiene una respuesta única. Detrás del dolor, la sequedad o la falta de deseo puede haber infecciones de repetición, vulvodinia, vaginismo, inflamación del cuello del útero, dolor del suelo pélvico, endometriosis, liquen o la menopausia. Una buena exploración ginecológica es lo que permite encontrar la causa física, si la hay.
Me da vergüenza hablar de esto en la consulta.
Es de lo más habitual, y por eso la consulta es un espacio para hablar sin prisa. Como sexóloga, te acompaño también en la parte emocional y de pareja: lo que no se habla no se soluciona.
Me duele en las relaciones. ¿Qué se puede hacer?
Lo primero, buscar de dónde viene el dolor con una exploración cuidadosa. Según lo que aparezca, el plan puede incluir el tratamiento de la causa y técnicas como la radiofrecuencia del suelo pélvico, el láser o el ácido hialurónico, casi siempre junto a la fisioterapia de suelo pélvico.
Consulta preconcepcional
¿Cuándo debería pedir esta consulta?
Antes de empezar a buscar el embarazo. El ácido fólico se toma desde antes de la concepción, y hay cosas que conviene tener revisadas de antemano: la tiroides, las vacunas, la alimentación y la exposición a tóxicos y disruptores endocrinos.
Llevamos tiempo intentándolo. ¿Esto es un estudio de fertilidad?
No es un estudio de esterilidad completo. Sí reviso lo que puede estar dificultando el embarazo —infecciones del tracto genital, miomas, pólipos, endometriosis o malformaciones del útero— y, si tu caso necesita otro nivel de estudio, te lo digo con claridad.
¿Qué son los disruptores endocrinos y por qué me hablas de ellos?
Son sustancias presentes en el día a día —en pesticidas, plásticos y otros productos— que pueden interferir en el sistema hormonal. En la consulta vemos cómo reducir tu exposición con cambios realistas, de los que se pueden sostener.
Nutrición celular activa y medicina ambiental
¿Esto sustituye al tratamiento médico?
No. Es la base sobre la que se apoya el resto: la alimentación, el descanso, el movimiento y la gestión del estrés forman parte de todos mis planes, junto al tratamiento que tu caso necesite, no en su lugar.
¿Me vas a mandar un montón de suplementos?
Los suplementos son concretos y para lo que tu cuerpo necesita; no hay una lista igual para todas. Cuando conviene, la analítica y el estudio de estrés oxidativo ayudan a orientarlos y, más adelante, a ver si el plan está funcionando.
¿Qué tiene que ver la alimentación con un problema ginecológico?
Muchas enfermedades crónicas comparten los mismos ingredientes: inflamación de bajo grado, estrés oxidativo y déficits nutricionales. Sobre eso sí se puede trabajar desde la alimentación y el estilo de vida, y por eso está presente en todos los planes.
La indicación de cada prueba o tratamiento se decide en consulta, contigo, después de valorar tu caso. Esta página es informativa y no sustituye a una valoración médica.
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