Luz LED o láser de baja intensidad para favorecer la reparación de los tejidos íntimos y calmar la inflamación.
La luz de baja intensidad, sin calor y sin cortar ni quemar, estimula la actividad de las células y la circulación de la zona, y ayuda a que los tejidos se reparen y se desinflamen.
La aplico en la vulva y la vagina en la sequedad y el síndrome genitourinario de la menopausia, en las irritaciones y vulvovaginitis que se repiten, en el dolor vulvar y para ayudar a cicatrizar, por ejemplo tras el parto. Es indolora y no necesita recuperación.
Es una terapia complementaria cuyas aplicaciones en ginecología se siguen estudiando; la combino con el resto de tu tratamiento, dentro de un plan integral.