Picor, ardor y flujo que vuelven una y otra vez, a pesar de los tratamientos.
Muchas mujeres llevan meses o años de tratamientos sin encontrar solución. Lo primero es confirmar que es cándida (y de qué especie) con un estudio del microbioma y un cultivo con fungigrama, y descartar otras causas que se le parecen.
Después combino el tratamiento antifúngico adecuado con cambios en la higiene y en la alimentación, el cuidado de la microbiota intestinal y vaginal, y apoyo frente al estrés.