Un dolor que se queda meses en la pelvis nunca es normal y siempre merece un estudio.
Detrás puede haber endometriosis, inflamación crónica del cuello del útero o del endometrio, dolor miofascial del suelo pélvico, atrapamiento de nervios, cistitis intersticial o problemas digestivos, y a menudo varias causas a la vez.
Anotar cuándo aparece el dolor y cómo cambia con el ciclo ayuda mucho. El tratamiento es multidisciplinar y se adapta a lo que encontremos.