Cribado de las principales alteraciones cromosómicas del bebé a partir de una analítica de la madre.
Desde la semana 10 de embarazo, la sangre materna contiene fragmentos de ADN de la placenta. Analizándolos se estima el riesgo de trisomías 21, 18 y 13, entre otras.
Es una prueba de cribado muy fiable, pero no diagnóstica: si el resultado sale alterado, se confirma con una prueba invasiva antes de tomar ninguna decisión. Te lo explico todo con calma antes y después.